Terapia de grupo

Anoche constaté que las hembras de todas las especies nos parecemos.
Hace algunos años vivía en una casita en el campo cuyo traspatio avecinaba un corral en donde se tenía a las vacas preñadas, hasta que estaban listas para parir. Generalmente, el vaquero venía a buscar a la vaca parturienta y la llevaba al corral especial donde paría, pero en algunas ocasiones la vaca se adelantaba, como tantas hembras en otras especies, y entonces paría ahí mismo.

Un día, mientras sorbía una humeante taza de café, observé a través de la ventana que las vacas se ponían en círculo. Esto me llamó mucho la atención pues las vacas mugían con un ritmo especial. Me quedé admirando con curiosidad el fenómeno y entonces, cuando una de ellas se movió un poco, me pareció ver una vaca en el centro que estaba pariendo. Observé lo mismo en otras ocasiones y llegué a la conclusión de que las vacas apoyaban a la parturienta, alentándola con sus mugidos. Si este fenómeno fuese estudiado por los sabios llegarían a la conclusión de que un grupo de hembras en círculo puede ser una terapia fenomenal.

Anoche, mientras nos reuníamos en la casa de una amiga, cuartel que siempre esta lleno de mujeres, llegó una de ellas con un dolor en el alma. Como suele suceder, el problema tenía que ver con amores y falta de comunicación. Lo que más le dolía a mi amiga era la falta de sinceridad, el que su galán no le hubiera dicho la verdad cuando ella le preguntó, siendo que ella intuía lo que estaba sucediendo. Entonces empezó el llanto, todas escuchando, siguió el llanto, algunas opinaban, más llanto, casi empezamos a llorar también y, así, siguió llorando hasta tarde, muy tarde, pero lo mas curioso es que las amigas estábamos todas en círculo alrededor de la que penaba y, de pronto, recordé las vacas de mi traspatio.

Publicado en on Febrero 2, 2008 at 8:31 pm Dejar un comentario
Tags: ,