Curiosamente anoche charlaba con unas amigas sobre el “Pueblo Mágico” y llegamos a la conclusión de que más bien es el “pueblo de los secretos” porque en este entorno cada quien tiene un secreto que piensa que nadie sabe pero que prácticamente es del dominio popular. Así encontramos al amoroso padre de familia, ejemplo de la comunidad, que tiene casa chica o chico, depende; el ama de casa que asiste a misa cada mañana y luego pasa a saludar a personas a su casa; las piadosas mujeres que cuidan al enfermo esperando a su muerte tener una compensación y sobre todo enterarse de los secretos familiares; los hijos de unos que resultan ser hijos de otros; en estos pueblos la gran cantidad de madres solteras que tienen 4 hijos cada uno de un papá, pero eso sí, con el mismo apellido, el de la mamá. También cuando se muere alguna de las personas muy conocidas, resulta que al entierro acuden una gran cantidad de hijos desconocidos o ahijados, diríamos.
La doble moral y la doble vida son tan comunes que al fin y al cabo lo mágico es que a veces la gente se vuelve invisible y a veces no.